I agree with Terms and Conditions and I've read and agree Privacy Policy.

Ciudad de los poetas (Madrid)

26/07/2018 a las 1:49 pm · · 0 comentarios

Ciudad de los poetas (Madrid)

En España hemos sido capaces de crear un Satanismo con raíces autóctonas del que sentirnos bien orgullosos. Pero rara vez hemos innovado, de ahí que haya resultado imprescindible la labor de siervos que han difundido en nuestro país las doctrinas de Corbu y sus discípulos. En el terreno urbanista, destaca la figura de  Antonio Perpiñá.

Sus dos obras maestras del urbanismo moderno,  lo convirtieron en un punto de inflexión en la historia del Satanismo Español en general y madrileño en particular son, por una parte, esos imposibles pasadizos subterráneos reconvertidos a locales de Reaggetón, Boys, chaperos y yonkismo vario llamado comúnmente AZCA y, por otra parte, el conjunto de 8.000 viviendas sociales que forman ‘La ciudad de los poetas’. También conocida por el nombre de la constructora: Saconia. Lo cual nos parece casi que más apropiado.

Corría el año 1963, así que ya no estamos en las miserias de los 50. Y se nota: los acabados de la vivienda son notoriamente superiores, y también es agradable la cercanía del conjunto al parque de la Dehesa de la villa.

Sin embargo, los planteamientos residenciales ‘modernos’ de Perpiñá logran un patrón geométrico oligofrénico que multiplica los espacios absurdos por doquier: escaleras, recovecos y miríadas de patios interiores de cuestionable uso y acceso público (nunca una mezcla adecuada).

Ciudad Poetas

Por si no fuese suficientemente complicado desarrollar una vida comunal en esos espacios, el planteamiento de Perpiñá logra la pesadilla definitiva de todo cartero, toda persona que aspire a poder usar un GPS y todo jubilado que le haya dado una dirección a un stripper para una fiesta privada: calles que se llaman de una forma en una acera y de otra forma en la de enfrente. ¡Y también calles con dos nombres según el escalón de descenso al patio interior en el que tropieces! Por supuesto, qué mejor forma de poner la guinda en el pastel del despropósito que poner a todas las calles nombres que empiecen por “Val”.

Ciudad Poetas

La alergia que el urbanista moderno padece hacia la calle decimonónica como espacio común – recta y prefectamente perpendicular a la acera, con servicios en los bajos – viene acompañado del complejo en el que agregar todas las tiendas y la iglesia (aquí, con el poético nombre de ‘Parroquia de la cena del señor’: molaría que fuese un multiespacio con restaurante, pero es un poco inspirador cilindro de ladrillo). Dicho complejo no defrauda satánicamente: los pilotis, cubiertas de hormigón, patio interior a usar como botellonódromo son soberbios.

Todos estos aspectos no se los esperaba mi amiga María José – descubrí, en un paseo, que ella vivía en el barrio: “¿Cómo tú por aquí?”. “Pues nada, dando un paseo para apreciar los méritos arquitectónicos de la zona”. La cara de incredulida, extrañeza y WTF que le quedó fue para enmarcarla.

Pero soy yo el que tenía razón: vengan a gozar de la ciudad de los poetas, hagan botellón detrás de la parroquia, corretéen por sus patios, jueguen al escondite dando la dirección en la que se hallan a un stripper. Metro Antonio Machado o Valdezarza. ¿A qué esperan? ¿Hay mejor forma de pasar el domingo?

Fuente: Satán es mi señor

Tags: Barrio de Saconia residenciales

                               Categorías: Historia de Saconia

domusdomi

domusdomi

Posts similares

Deja un comentario